Hay personas en el mundo donde el invierno (en particular), la primavera, el verano y el otoño pues resultan ser todo un acontecimiento, puesto que en nuestros países (como Venezuela) pues los cambios entre una época del año y otra, son prácticamente imperceptibles; pero cuándo vamos a países de climas templados y con estaciones claramente marcadas nuestro cerebro empieza a "echar humo" y bueno, hay cosas que nos cuesta entender un poco.
La primera vez que arribé a un país templado fue en invierno y la verdad es que me sorprendió bastante, no solo por el hecho de no conseguir nunca "calor" cuando salía a la calle y las mil mantas que tenía encima, sino que vi cosas jamás en mi vida vistas: fuentes congeladas, árboles sin hojas, paticos felizmente caminando por el agua congelada, los olores de cualquier tipo se sentían muy tenues al igual que los ruidos de la ciudad, podía estar bajo el sol y la intensidad del mismo era muy leve; en fin, lo que nunca se había convertido en una amenaza para mi supervivencia, en estos países si lo era, se llama "aire fresco". Luego, después de haber ido varias veces me di cuenta de otros detalles: si quería mantenerme un poco "caliente" tenía que tener unos buenos zapatos separados del piso y bien cerrados, cuando la nieve de deshiela se vuelve agua y el agua penetra más rápido los zapatos, por lo cual los mismos tienen que ser impermeables, las bufandas tenía que colocármelas de cierta manera para que no entrara así fuera la mínima gota de aire helado del exterior, de igual manera con las manos y los guantes, posteriormente con lo gorros, el secador de pelo se volvió una necesidad y no simplemente un elemento decorativo, los pantalones ajustados tienen su función que es comodidad a la hora de utilizar las botas, alegrarme cuando hay sol y la temperatura llegó a 10 grados; y como estas historias muchas otras más...
La primavera es una época de mucha alegría ya que parece una época de reproducción súbita y desaforada de todo ser vivo que ande al alrededor, desde el más chiquito, hasta el más grande pasando por las plantas que llenan de polen todo el ambiente (lo siento por los alérgicos). El otoño también es una época linda, y pese a que se anteceda al invierno es un buen momento, ya que los árboles se tiñen de colores entre el verde, el rojo, anaranjado y violeta, además que es como raro ver cómo poco a poco los árboles de van deshaciendo de las hojas que no les hacen falta y las dejan caer simplemente. Una amiga, una vez me explicó que eso se debía a que el árbol necesitaba seguirse manteniendo con vida durante el invierno, entonces para no gastar tanta energía enviándole "oxigeno" a las hojas, prefieren reducir ese "gasto" y "ahorrarlo" para el núcleo principal que es el tronco del mismo.
Cuando llega el verano y el sol se queda iluminando la tierra desde las cinco de la mañana hasta las diez y media de la noche, empiezas a investigar un poco y todo se reduce a explicaciones como esta:
Es muy bonito y simple de entender, pero cuando se viven cada uno de estos movimientos, es cuando se entiende de verdad y capta toda tu atención de manera fascinante..
Para concluir, leí esto en Wikipedia sobre el invierno y la mitodología griega, muy bonito:
En la mitología griega, Hades, dios del inframundo, rapta a la bella Perséfone para hacerla su esposa. Zeus le ordena a Hades que la devuelva y se la entregue a Deméter, diosa de la tierra y su madre. Sin embargo, Hades engaña a Perséfone y le hace comer semillas de granada, comida del inframundo que la obliga a quedarse allí para siempre. Deméter, sin su hija Perséfone no tiene felicidad por lo tanto no cuida a la tierra. Zeus, viendo que la tierra quedaba desolada, las plantas se secaban y morían, llega a un acuerdo para que Perséfone pase seis meses con Deméter y seis meses con Hades. Durante el tiempo en que su hija está con Hades, Deméter se entristece y provoca el otoño y el invierno


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