Somos un país en construcción porque la estructura de nuestras empresas es la improvisación, es la emergencia, es el salto de los canales regulares y la crítica.
Somos un país pobre en construcción porque las empresas tienen que exigirles a sus empleados que haga el trabajo de 3 al precio de 1, y encima se tiene que sentir orgulloso de la empresa donde labora y rendirle homenaje porque de lo contrario "los estas robando" cuando exiges que te paguen lo que vales.
Seguimos construyendo con gerencias pobres en cerebro que creyendo que ahorrar en personal es mejor que ahorrar en una máquina, que dejar de incentivar y enamorar al trabajador es mejor, porque a la vuelta de la esquina se encuentra otro "necesitado" a quién explotar y de quién se puede burlar porque tiene hambre y deudas...
Tenemos al presidente que nos merecemos porque siempre es mejor reconstruir desde 0 que hacer un análisis de las cosas que se deben mejorar y otras deshechar... Porque tenemos un Locus de control externo muy arraigado a nuestra cultura que aún cree que comerce una luz mientras otros la respetan es algo plausible, o que colearse en una cola es algún síntoma de "inteligencia humana" ....
En fin, somos un país en construcción porque la ineficacia se justifica y legítima en tumbar y rehacer una estructura tantas veces como el "magnánimo" de turno crea necesario, mientras las focas hambrientas juega a devolverle la pelota...

No hay comentarios.:
Publicar un comentario