Cómo se puede renunciar a esto? a estas buenas vibras en medio de la naturaleza y ambiente deportivo por doquier.. equilibrio perfecto entre espiritualidad y universo puro..
Corro por "la pradera" para sentirme libre, para alejarme de la mediocridad humana y sus defectos culturales; para conocer mi cuerpo y la serenidad de la mente... para lograr el equilibrio constante..
Para mi hacer ejercicio siempre fue un momento de placer neto, de distracción plena. Ahora, como todo , las cosas han cambiado, a resultado ser un escape perfecto para el estrés de la cotidianidad caraqueña...


